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Salimos del
recinto, agarré a Naiara de su cintura.
-¿Que pasó antes?
-Nada.
-Te reíste sola.
-Cosas mías.- Dije volviendo a
recordar todo.
Este frunció el
ceño.
-Estás loca.
-Sí, sí.
-
El día del
concierto llegó. Me puse un vestido azul que Cristian me había
comprado, con bolso y tacones del mismo color. Sentí que el día de
hoy sería especial. Cristian salió del baño ya listo, iba
precioso.
-¿No vas demasiado guapo tú?
-Eso debería decirlo yo, mona.-
Dijo mientras se acercaba y me cogía de la cintura.
-Estás precioso.- Dije mirándole a
los ojos.
-Tú también. - Dijo besándome.
Fuimos al lugar
donde Cristian actuaba. Entramos por la puerta trasera, se escucha a
un deejay Chino gritar para que aquella multitud de gente bailase al
compás de aquella canción. Me senté en un lado, desde mi sitio se
veía a todas las fans que gritaban. No las entendía, sinceramente.
Solo entendía “Cristian”. Llevaban cartulinas gigantes escritas
en el idioma de Cristian, increíble lo que las chicas eran capaz de
hacer por un chaval que canta. Recordé a mi hermana, la echaba mucho
de menos.
Esperé unos
minutos, y de repente, sonó una de las canciones de Cristian y él
salió.
-¡Que pasa, China!
De repente, dijo
unas palabras en Chino. Yo me sorprendí y me reí. Era una caja de
sorpresas.
Bailó, saltó,
brincó. Se dio la vuelta, habló con alguien. En una pantalla grande
pusieron subtitulo de todo lo que él decía. Era raro, pero pasó.
-Bueno, he dicho que pongan
subtitulo porque quiero decir algo y no creo que lo vayáis a
entender pequeñinas.-Ríe.- Casi nadie lo sabe pero bueno, yo lo voy
a decir porque no quiero esconderlo. Porque no voy a esconder a la
persona que amo, y siento que después de esto muchas de ustedes me
vais a dejar, me vais abandonar, me vais a criticar pero sinceramente
me da igual. En serio, me da igual. Quien se vaya queda demostrado
que no fue una fan de verdad.
Hace un año la vida me echó en
cara a una persona especial, a una chica, esa chica me odiaba bueno,
o eso decía ella. La cuestión es que...Me enamoré de ella. Sí, me
enamoré. ¿Quién lo iba a decir? ¿eh? Yo enamorado, pero pasó y
¿Sabéis qué? Que me da igual todo. En serio, me da igual. Me
siento extraordinariamente bien. Me encantaba abrazarla, besarla,
picarla, estar junto a ella. Me encanta mirarla por las noches como
si de una obra de arte se tratase, me encanta decirle cosas mientras
está “dormida” y que de repente despierte y me sorprenda. Me
encanta hacerla reír, me encanta ver su sonrisa y me encanta ver
como ve unos dibujitos famosos de China a pesar de no entender una
mierda.
Ella me encanta, chicas. Y hoy
quiero deciros que es parte de mi vida y de nuestra familia, ¿Qué
os parece?- De repente todo el mundo gritó, creo que era buena
señal. Creo.- Le he escrito una canción y se la voy a cantar.
Una chica del
público gritó algo tan fuerte que Cristian llegó a oírlo, pero no
la entendió. Al instante un hombre de traje de chaqueta se acercó y
le susurró algo al oído.
-Ah. Ya entendí. Me parece buena
idea.- Miró hacia donde yo estaba.- Ven aquí, enana.
Yo negué. ¿Salir
ahí? ¡Ni loca!
-Ven, por favor.- Yo volví a
negar.- Si queréis que salga gritar muy fuerte.
Todas comenzaron a
gritar. ¡Malditas!
Suspiré y salí.
Este cogió un
banco e hizo que me sentase en él.
-¿Lista?- Susurró a mi oído.
-Sorprendeme, bandido.- Susurré
mientras me salía una floja risa.
-
Me senté en otro
banco, junto a ella. Cogí mi guitarra, acerqué el micrófono y allá
vamos. Suspiré.
-Si miro al cielo en la noche veo tu
silueta, las estrellas forman tu cara con un hermoso destello miró
el reloj y es un tic-tic muy lento; Quiero que pare el tiempo pero
solo si estás aquí, amor.
-
Me miraba
fijamente mientras cantaba y tocaba la guitarra. Sentía que el
corazón se me iba a salir en ese mismo instante, joder.
Terminó la
canción y me sonrió. Soltó la guitarra y me abrazó fuerte, muy
fuerte. Lo quería tanto, joder.
-
Naiara salió del
escenario, canté una canción más, me despedí y me fui de allí.
-
Estaba tomando
algo fuera, noté como alguien agarraba mi cintura y me susurraba al
oído “¿Te sorprendí?”
-Sí, me sorprendiste.- Dije
mientras me volvía a mirarle.- Felicidades.- Dije guiñándole el
ojo.
-Oh. Muchas gracias, señorita. ¿Me
permite ustedes que la lleve a un sitio?- Dijo quitándome la bebida
de las manos y dejándola en una mesa.- Creo que me merezco que me
acompañes.
-No sé, no sé.
-Venga, por favooooor.
-Es que no sé, tampoco me has
sorprendido tanto.
-Se que si, no seas mentirosa.
-Bueno, venga. Acepto. Vuelve a
sorprender.
-¡Perfecto!- Dijo levantando las
manos.- Ah, por cierto.
-Dime.
-Antes no te di algo porque creo que
no era el momento, pero ahora ya sí.
-¿El qué?
-Esto.- Dijo besándome.
-Hoy te lo estás currando, eh.
Este me guiñó un
ojo, me agarró de la mano y me llevó a no sé donde.
-
Quería llevarla a
un sitio especial. Un sitio lejano, solo. Algo difícil en China pero
bueno.
Después de una
hora de camino, llegamos.
-
El mirador de
China. Oh sí. ¡Precioso!
Subimos por un
ascensor. Miré abajo, el cuerpo me tembló. Era jodidamente
precioso, y daba miedo, mucho miedo. Me acerqué a la barandilla para
ver todas las vistas, eran preciosa.
-¿Te gusta?
-Me encanta.
-Yo quería pedirte algo.
-Dime.
-Espera.
Este se fue a no
sé donde, minutos después volvió con dos copas y una botella de
Champán.
-Agarra una copa.- Cogí la copa, él
echó champán.- Naiara, ¿Quieres estar conmigo?
-Cristian...-
Dije sorprendida.
-Pero de verdad,
en serio. ¿Lo intentamos?
Lo miré
fijamente. Sus ojos brillaban muchísimo, y su cara tenía
preocupación. Su copa se movía demasiado, ya que estaba temblando.
-Vamos a intentarlo.
-¿En serio?
-Sí.
Se lanzó a mí
abrazándome fuerte y dándome un beso un poco bruto, ya que me
lastimó.
-Cristian, la copa.- Grité.
Con tanta emoción
la copa le cayó a una señora que estaba detrás mía.
-Perdón.
La señora dijo
algo en Chino y se marchó de allí. Yo lo miré, este me miró con
cara de sorpresa y yo reí.
-Pobre mujer, como la has puesto.
-Eso se lava.
-Cristian...- Dije mirándole mal.
-¿Qué?- Rió.
Me acerqué y le
besé.
-Esto es un beso, no lo de antes.
-¿No te gustó?
-Me hiciste daño.
-La emoción, joder.-Dijo mirándome
mientras ponía “pucheros”.- Dame tu copa, anda.
-Toma, sin tirarlo eh.- Dije
dándosela.
Llenó nuestras
copas y brindamos.
-Vamos a hacernos foto.
Sacó su móvil y
nos hicimos una foto en aquel asombroso sitio.
XRIZ
- @OfficialXriz
Con
mi niña en el precioso mirador de China, te amo Tabletita ♥♥♥
(foto)
-
Llegamos
al Hotel, ella se encerró en el baño para así cambiarse. Yo me
cambié en la habitación.
Salí
al balcón y me senté en una de las sillas que había allí, miré
las vistas. Sonreí al recordar cada minuto a su lado. De repente
algo me sorprendió, alguien me sopló en el oído.
-Au.
Escuché
reír.
-Me ha dolido, tonta.
-Te aguantas.- Dijo esta
sentándose encima mía.- ¿Qué te pasa?
-Nada.
-Tenías la mirada
perdida, no sé. ¿En qué pensabas?
Suspiré.
-En ti. Pensaba en ti.
-¿En mí?- Dijo
levantando una ceja.
-Sí.
-¿Qué pensabas de mí?
-No sé. No te lo voy a
decir.
-Que guarro.
-Eh eh, la que mal pensó
aquí eres tú.
Esta me
miró y me beso apasionadamente.
-Eres un tonto.
-Pero me quieres mucho.
-¿Quién ha dicho que yo
te quiera?
-¿No me quieres?
-No.
-¿Entonces que haces
aquí?
-Yo te quiero por el
interés, tú sabes.
-Imbécil.
La miré
fijamente a los ojos, esta soltó una risita.
-Sabes que te quiero
mucho, feo.
-Mentira.
-Verdad.
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