lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 16. - Te encontré en New York. {T1}


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Salimos del recinto, agarré a Naiara de su cintura.

-¿Que pasó antes?
-Nada.
-Te reíste sola.
-Cosas mías.- Dije volviendo a recordar todo.

Este frunció el ceño.

-Estás loca.
-Sí, sí.

-

El día del concierto llegó. Me puse un vestido azul que Cristian me había comprado, con bolso y tacones del mismo color. Sentí que el día de hoy sería especial. Cristian salió del baño ya listo, iba precioso.

-¿No vas demasiado guapo tú?
-Eso debería decirlo yo, mona.- Dijo mientras se acercaba y me cogía de la cintura.
-Estás precioso.- Dije mirándole a los ojos.
-Tú también. - Dijo besándome.

Fuimos al lugar donde Cristian actuaba. Entramos por la puerta trasera, se escucha a un deejay Chino gritar para que aquella multitud de gente bailase al compás de aquella canción. Me senté en un lado, desde mi sitio se veía a todas las fans que gritaban. No las entendía, sinceramente. Solo entendía “Cristian”. Llevaban cartulinas gigantes escritas en el idioma de Cristian, increíble lo que las chicas eran capaz de hacer por un chaval que canta. Recordé a mi hermana, la echaba mucho de menos.


Esperé unos minutos, y de repente, sonó una de las canciones de Cristian y él salió.

-¡Que pasa, China!

De repente, dijo unas palabras en Chino. Yo me sorprendí y me reí. Era una caja de sorpresas.
Bailó, saltó, brincó. Se dio la vuelta, habló con alguien. En una pantalla grande pusieron subtitulo de todo lo que él decía. Era raro, pero pasó.

-Bueno, he dicho que pongan subtitulo porque quiero decir algo y no creo que lo vayáis a entender pequeñinas.-Ríe.- Casi nadie lo sabe pero bueno, yo lo voy a decir porque no quiero esconderlo. Porque no voy a esconder a la persona que amo, y siento que después de esto muchas de ustedes me vais a dejar, me vais abandonar, me vais a criticar pero sinceramente me da igual. En serio, me da igual. Quien se vaya queda demostrado que no fue una fan de verdad.
Hace un año la vida me echó en cara a una persona especial, a una chica, esa chica me odiaba bueno, o eso decía ella. La cuestión es que...Me enamoré de ella. Sí, me enamoré. ¿Quién lo iba a decir? ¿eh? Yo enamorado, pero pasó y ¿Sabéis qué? Que me da igual todo. En serio, me da igual. Me siento extraordinariamente bien. Me encantaba abrazarla, besarla, picarla, estar junto a ella. Me encanta mirarla por las noches como si de una obra de arte se tratase, me encanta decirle cosas mientras está “dormida” y que de repente despierte y me sorprenda. Me encanta hacerla reír, me encanta ver su sonrisa y me encanta ver como ve unos dibujitos famosos de China a pesar de no entender una mierda.
Ella me encanta, chicas. Y hoy quiero deciros que es parte de mi vida y de nuestra familia, ¿Qué os parece?- De repente todo el mundo gritó, creo que era buena señal. Creo.- Le he escrito una canción y se la voy a cantar.

Una chica del público gritó algo tan fuerte que Cristian llegó a oírlo, pero no la entendió. Al instante un hombre de traje de chaqueta se acercó y le susurró algo al oído.

-Ah. Ya entendí. Me parece buena idea.- Miró hacia donde yo estaba.- Ven aquí, enana.

Yo negué. ¿Salir ahí? ¡Ni loca!

-Ven, por favor.- Yo volví a negar.- Si queréis que salga gritar muy fuerte.

Todas comenzaron a gritar. ¡Malditas!
Suspiré y salí.
Este cogió un banco e hizo que me sentase en él.

-¿Lista?- Susurró a mi oído.
-Sorprendeme, bandido.- Susurré mientras me salía una floja risa.

-

Me senté en otro banco, junto a ella. Cogí mi guitarra, acerqué el micrófono y allá vamos. Suspiré.

-Si miro al cielo en la noche veo tu silueta, las estrellas forman tu cara con un hermoso destello miró el reloj y es un tic-tic muy lento; Quiero que pare el tiempo pero solo si estás aquí, amor.

-

Me miraba fijamente mientras cantaba y tocaba la guitarra. Sentía que el corazón se me iba a salir en ese mismo instante, joder.
Terminó la canción y me sonrió. Soltó la guitarra y me abrazó fuerte, muy fuerte. Lo quería tanto, joder.

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Naiara salió del escenario, canté una canción más, me despedí y me fui de allí.

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Estaba tomando algo fuera, noté como alguien agarraba mi cintura y me susurraba al oído “¿Te sorprendí?”

-Sí, me sorprendiste.- Dije mientras me volvía a mirarle.- Felicidades.- Dije guiñándole el ojo.
-Oh. Muchas gracias, señorita. ¿Me permite ustedes que la lleve a un sitio?- Dijo quitándome la bebida de las manos y dejándola en una mesa.- Creo que me merezco que me acompañes.
-No sé, no sé.
-Venga, por favooooor.
-Es que no sé, tampoco me has sorprendido tanto.
-Se que si, no seas mentirosa.
-Bueno, venga. Acepto. Vuelve a sorprender.
-¡Perfecto!- Dijo levantando las manos.- Ah, por cierto.
-Dime.
-Antes no te di algo porque creo que no era el momento, pero ahora ya sí.
-¿El qué?
-Esto.- Dijo besándome.
-Hoy te lo estás currando, eh.

Este me guiñó un ojo, me agarró de la mano y me llevó a no sé donde.

-

Quería llevarla a un sitio especial. Un sitio lejano, solo. Algo difícil en China pero bueno.

Después de una hora de camino, llegamos.

-

El mirador de China. Oh sí. ¡Precioso!
Subimos por un ascensor. Miré abajo, el cuerpo me tembló. Era jodidamente precioso, y daba miedo, mucho miedo. Me acerqué a la barandilla para ver todas las vistas, eran preciosa.

-¿Te gusta?
-Me encanta.
-Yo quería pedirte algo.
-Dime.
-Espera.

Este se fue a no sé donde, minutos después volvió con dos copas y una botella de Champán.

-Agarra una copa.- Cogí la copa, él echó champán.- Naiara, ¿Quieres estar conmigo?
-Cristian...- Dije sorprendida.
-Pero de verdad, en serio. ¿Lo intentamos?

Lo miré fijamente. Sus ojos brillaban muchísimo, y su cara tenía preocupación. Su copa se movía demasiado, ya que estaba temblando.

-Vamos a intentarlo.
-¿En serio?
-Sí.

Se lanzó a mí abrazándome fuerte y dándome un beso un poco bruto, ya que me lastimó.

-Cristian, la copa.- Grité.

Con tanta emoción la copa le cayó a una señora que estaba detrás mía.

-Perdón.

La señora dijo algo en Chino y se marchó de allí. Yo lo miré, este me miró con cara de sorpresa y yo reí.

-Pobre mujer, como la has puesto.
-Eso se lava.
-Cristian...- Dije mirándole mal.
-¿Qué?- Rió.

Me acerqué y le besé.

-Esto es un beso, no lo de antes.
-¿No te gustó?
-Me hiciste daño.
-La emoción, joder.-Dijo mirándome mientras ponía “pucheros”.- Dame tu copa, anda.
-Toma, sin tirarlo eh.- Dije dándosela.

Llenó nuestras copas y brindamos.

-Vamos a hacernos foto.

Sacó su móvil y nos hicimos una foto en aquel asombroso sitio.

XRIZ - @OfficialXriz
Con mi niña en el precioso mirador de China, te amo Tabletita ♥♥♥ (foto)

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Llegamos al Hotel, ella se encerró en el baño para así cambiarse. Yo me cambié en la habitación.
Salí al balcón y me senté en una de las sillas que había allí, miré las vistas. Sonreí al recordar cada minuto a su lado. De repente algo me sorprendió, alguien me sopló en el oído.

-Au.

Escuché reír.

-Me ha dolido, tonta.
-Te aguantas.- Dijo esta sentándose encima mía.- ¿Qué te pasa?
-Nada.
-Tenías la mirada perdida, no sé. ¿En qué pensabas?

Suspiré.

-En ti. Pensaba en ti.
-¿En mí?- Dijo levantando una ceja.
-Sí.
-¿Qué pensabas de mí?
-No sé. No te lo voy a decir.
-Que guarro.
-Eh eh, la que mal pensó aquí eres tú.

Esta me miró y me beso apasionadamente.

-Eres un tonto.
-Pero me quieres mucho.
-¿Quién ha dicho que yo te quiera?
-¿No me quieres?
-No.
-¿Entonces que haces aquí?
-Yo te quiero por el interés, tú sabes.
-Imbécil.

La miré fijamente a los ojos, esta soltó una risita.

-Sabes que te quiero mucho, feo.
-Mentira.
-Verdad.

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