lunes, 25 de noviembre de 2013

Capítulo 10. - Te encontré en New York. {T1}


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Meses después...

El sol lucía en Madrid, España. Sí, allí estaba. No me gustaba mucho pero era donde tenía que estar hoy. Tenía concierto en el Palacio de los Deportes, a las 22:00 horas. Estaba en un banco, sentado. Tenía una gorra plana, una camiseta de mangas cortas azul y unas gafas del mismo color. Era verano y hacía calor. Mucho calor. Este sitio no me agradaba nada, ush.
Cogí mi teléfono móvil y miré Twitter. Naiara había subido fotos, era con el tipo ese. Siguen juntos. Hacía meses que no hablábamos. Ella me mandaba mensajes directos y yo no le respondía. Quizás estuviese siendo un estúpido, pero no tenía ánimos de responderle. Puedo deciros que en camas, coches y baños han pasado como 30 tías en estos meses. Sí, una barbaridad pero quizás fui estúpido al pensar que ella podría cambiarme.
Entré en su Twitter, le di a fotos y comencé a verlas. Había cambiado, estaba diferente. Llevaba gafas de vista y las puntas de su pelo eran de colores. Estaba loca. Reí. Quizás ella podría haberme cambiado, quizás no fue ella fui yo, yo decidí que no me cambiase. Bady dice que he sido un gilipollas y que la he utilizado como si fuese un muñeco de mercadillo.

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Salía de casa, había quedado en el parque con una chica del instituto. Por fin encontré a alguien que me comprendiese, me escuchase, alguien con quien salir, con quien reír y llorar. ¿Os acordáis de la chica que jugaba al fútbol? Pues es ella. Hoy me presentará a sus otras amigas.

Flashback.

Me senté en el sitio de siempre. Escondido de todo el mundo. De todo lo que me rodeaba. Saqué los apuntes con intención de estudiar. Tenía examen de Literatura. Era difícil. Hoy soplaba el viento, y en un despiste mío las hojas se me volaron. Yo grité, me levanté y corrí tras las hojas para cogerlas.
Alguien comenzó a recoger mis hojas.

-Toma. Se te volaron. Cuidado, tía.- Dijo una chica de pelo moreno.
-Gracias.- Dije sonriendo.
-De nada. ¿Estás sola?
-Sí.
-¿Y eso?
-No sé...Oye, ¿Y si te vienes a mi sitio? Es más cómodo.- Propuse
-Vale. Por mí encantada, cojo mi mochila. Espera.

La chica de pelo moreno corrió hacia el banco a por su mochila, volvió y susurró un “¡Vamos!”.
Nos sentamos en “mi sitio”, por así decirlo. Comenzamos a hablar, esta me dijo que si quería ir con ella a comprar cuadernos y un libro de lectura, yo acepté. Por fin alguien que no me insultaba, ni juzgaba. Me sentí muy bien.

Fin del flashback.

Llegué a mi destino y allí estaba ella, nos saludamos chocando nuestras manos. Éramos tal para cual. Nos sentamos en un césped mientras tomábamos unas chucherías del Kiosko que hacía esquina.

-Pues sí. Son muy divertidos.
-Sois muchos que yo sepa.- Dije riendo.
-Sí, pero bueno. Los “grupos” suelen ser 4 o 5 personas y nosotros somos 20 o más.- Rió conmigo.- Oye, ahora quedé a cenar en casa de uno de ellos ¿Te apuntas?
-Vale.- Dije sonriendo.

Conso me llevó a casa de las chicas, tenían un piso compartido donde vivían todas.

-Hola chicas.- Dijo Conso entrando y soltando su mochila en el suelo.
-Hola fea.- Gritaron a la vez.
-Os presento a Naiara.- Dijo agarrando mi mano y poniéndome junto a ella.
-Hola.- Dijeron todas a la vez acercándose y dándome un abrazo.
-¿Siempre habláis a la vez?
-A veces.- Dijeron otra vez a la vez.
-Yo soy Irene.
-Yo Lara.
-Yo Paula.
-Encantada, yo Naiara. ¿Vivís juntas?
-Sí.- Dijo Lara pegando un salto y sentándose en la mesa.
-Todas.- Añadió Conso.
-¿Cuántos años tenéis?
-19.
-Ah. Sois mayores, yo tengo 17.
-Pareces mayor.- Dijo Irene moviendo la cabeza varias veces.
-Gracias.- Dije en tono de duda.
-Bueno, ahora llegarán las demás.- Dijo Paula con una sonrisa.

Pusimos la mesa y poco a poco fue llegando la gente. Daniel, novio de Conso. Luego, las chicas que vivían en el piso, que sinceramente eran bastantes: Diana, Laura, Sara, Ana, Marta, Triana. Me cayeron fenomenal, me hicieron reír mucho. Eran estupendas.

-

Días después.

Una noche más de todas. Un concierto más de todos.
Me encontraba en un parque totalmente solitario, no había ni juego para los niños pequeños. Saqué un cigarro, lo encendí y comencé a fumar.

-Tío, ¿Qué haces?- Dijo sentándose junto a mí.
-Paso.
-¿Pasas? Deberías, pero de el jodido tabaco. Con lo que te costó dejarlo, pf.
-Ya.
-Estás así porque eres tonto, lo sabes bien.
-Gracias, hombre.
-Mañana es el concierto de New York.
-Ya lo sé.
-En la playa, quizás ella vaya.
-No creo.
-¿Por qué no?
-¿Por qué no?- Repetí la pregunta mientras tiraba el cigarro al suelo y lo pisaba.- Porque le he fallado, joder. La he ignorado, me he acostado con otras. ¿Crees que querrá saber algo de mí?
-Quizás.

-

Hoy iba con las chicas al concierto de XRIZ, ¿Ganas? No. Pero bueno, quería salir e iría con mi novio. No hay problema, lo sé. Él decidió ignorarme, y yo decidí centrarme en mi novio. Al fin al cabo, él me quería.
Quedaban minutos para que Carlos tocase mi puerta, así que coloqué mis tacones rápidos y bajé al piso de abajo.

-Hermana, ¿Me traerás un autógrafo?- Dijo mi hermana en el sofá llorando.
-Lo intentaré, enana.

A pesar de todos los problemas, debía conseguirle un simple autógrafo a mi hermana. Estaba mal ya que el concierto era demasiado tarde. Llamaron a la puerta, me despedí y salí.

-Hola feo.
-Hola preciosa. ¿Vamos?
-Andemos.

Llegamos al sitio, las chicas estaban ya allí. Quedaba por llegar Conso y Daniel.

-La parejita se distrajo en el camino.- Dijo Diana riendo.

Después de unos minutos, llegaron. Entramos en la playa, había muy buen ambiente.
Nos pusimos a bailar, y llegó el momento del concierto. Cantaba canciones muy chulas, había cambiado. Tenía hasta distinto aspecto. Estaba más sexy.
Bailábamos al compás de cada canción, Carlos, sentado, reía ante todas los bailes míos. Fui a la barra, necesitaba beber.

-Eh.
-Hola Daniel.- Dije sonriendo.
-¿Bien?
-Muy bien.
-Oye, ¿Que le regalarías a una chica?
-¿Eso a que viene?
-Hago cinco meses con Conso.- Rió.
-Pf. Pues depende, hazle algo cachi pero no típico.
-Anda que me ayudas mucho.
-Es lo que hay chico, piensa y hazle algo chachi. Que salga de ti.- Reí mientras iba para donde estaba sentado Carlos.

-

-Hola amor.- Dijo besándome.
-Voy a ir a las firmas, ¿Vale? Quiero firmarle esto a mi hermana.- Dije sacando una foto del bolso.
-Te acompaño.

-

Estaba firmando, de repente vi a alguien conocido. Era ella. Naiara. Estaba en la fila para que le firmase, supongo que para su hermana. Increíble. Su novio me miró, sonrió y la besó. Mientras la besaba me miraba. Maldito cabrón. Una rabia comenzó a subir por todo mi cuerpo. Le partiría la boca.
Llegó su momento. Me miró fijamente y ni una sonrisa me dedicó. Yo tampoco.

-Fírmale esto a mi hermana, por favor.
-Vale.

Le firmé la foto, se la devolví y se fue. Después de diez personas más, todo acabó. Sentado en el camerino le contaba a Bady todo lo ocurrido.

-Habla con ella.
-Pero...

-Habla.- Repitió.

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