miércoles, 3 de septiembre de 2014

Capítulo 8. - Te volví a encontrar. {T2}

----

Llegó el momento. Aquel chico con gafas de sol caminaba hacia el aeropuerto, viajaría a New York, le tocaba verla. Se sentía muy nervioso ya que no sabe como reaccionaría ella. No sabía si le besaría o si le mandaría a la mierda.
Antes de montarse en aquel avión agarró su teléfono.

-Hola, voy para allá.
-Vale, cuando llegues me avisas que voy a por ti.
-Vale.
-Buen viaje.

Apagó el móvil y subió al avión, cada vez quedaba menos.

–

-Buenos días, cumpleañera. Cuando usted pueda sal de su habitación que el señorito Daniel junto a la señorita Lara le tienen preparado un rico desayuno.- Dijo Conso con un megáfono amarillo

Naiara estiró cada músculo de su cuerpo y rio ante la locura de sus compañeras de piso. Eran las mejores.
Se levantó de la cama y después de lavarse la cara, salió rumbo a la cocina.

-Buenos días.- Dijo todavía con cara de dormida y los ojos rojos
-Buenos días, dormilona. Especialidad del día, tortitas.- Dijo Daniel poniéndole delante el plato
-Y también un buen zumo de naranja cargado de vitaminas.- Dijo Lara poniéndole el zumo delante
-Sois los mejores.- Rió ella

Después de un gran desayuno cargado de fuerzas, decidió ir a casa de Mike. Le había pedido que se quedase con Noah, ya que tenía que hacer cosas.

-Hola Mike.- Gritó Naiara entrando en su casa
-Hola Naiara, ¿Desayunaste?
-Por todo lo alto, cosas de tener compañeras de piso excelentes.
-Vaya suerte, amiga.- Rió
-¿Y el pequeño?
-Sigue dormido, cuando se despierte dale sus cereales ¿Vale?
-Vale. Cuidado.
-Adiós.- Dijo marchándose

Naiara se tiró en el sofá y encendido la televisión, salió el canal de dibujos animados. Seguramente Mike se lo habría puesto la anterior noche a Noah, o quizás los viese él ¿Quién sabe? Cambió de canal y puso las noticias. Una señora de unos 40 aproximadamente daba las noticias aquella mañana.

-Buenos días, New York. Un día más estamos aquí, presentando las mejores noticias. La primera noticia de hoy - Carraspeó y se tocó el pelo.- Es que el famoso cantante seguido por millones de personas se ha retirado un tiempo de la música.
-Joder, joder. ¿Justin por qué?- Gritó Naiara como si la vida se acabase.
-Pues sí, Cristian Rodríguez más conocido como XRIZ se ha retirado un tiempo de la música. Lo publico anoche en su cuenta de Twitter, dijo que necesitaba alejarse de todo por un tiempo.
-¿Qué?- Gritó.- ¿XRIZ? ¿En serio?
-¿Habrá dejado el chico la música por la ruptura con su antigua novia de New York? ¿Pensáis que volverá a pisar un escenario?

Naiara apagó la televisión, no quería escuchar más. No puede ser, Cristian había dejado la música por unos meses. Leves escalofríos recorrieron su cuerpo, a parte de culpabilidad. Se sentía culpable, sentía que la había dejado por ella. Aunque, él ha dicho que volverá. Que solo quiere descansar.
Se escuchó mucho ruido en el piso de arriba, supuso que era Noah que por fin se había despertado.
Subió las escaleras deprisa y fue hasta su cuarto, azul con muchas pegatinas de personajes Disney en la pared.

-Hola pequeño, ¿Vamos a desayunar?

Él asintió con la cabeza y Naiara lo cogió en brazos.
Lo sentó en su sillita y le preparó los cereales.

-¿Cómo abre mi niño la boquita?- Dijo Naiara poniendo voz rara.- Muy bien.- Dijo aplaudiendo

Después de comer Naiara vistió a Noah y le puso a ver un rato los dibujos animados, seguramente Mike estaría al llegar. No se equivocó, media hora después llegó a casa.

-Hola, ahora vuelvo.

Subió las escaleras deprisa y luego las bajó.

-¿Dónde fuiste?
-A comprar cosas.
-¿Qué cosas?
-Cosas.
-Ah, bueno.
-¿Se ha portado bien?
-Genial. Oye, ¿Viste la televisión esta mañana?
-No, ¿Por qué?
-Cristian dejó la música por un tiempo.
-¿Qué dices?
-Sí, quiere descansar y alejarse de todo. O eso dicen. Sabes que por televisión las cosas cambian...
-Pues vaya...
-Me siento culpable.
-Tú no tienes la culpa, no pienses en ello que hoy es tu día.- Dijo besando su frente
-Bueno, voy a casa.
-No, quédate a comer.
-Bueno, vale.
-Voy hacerte una comida para chuparte los dedos.

Después de comer y pasar unas horas con Mike y su hijo fue a casa, eran las seis y media de la tarde y su fiesta comenzaba a las ocho. Entró en casa, se escuchaba la música de Conso. Tenía a Justin Bieber a toda voz. Entró en su habitación para así pedirle que bajase el volumen y recordarle que tenían vecinos.

-Hola, estoy aquí.
-Hola puta.
-¿Sabes que tenemos vecinos y nos pueden matar por esto?
-Seguro que bailan.
-No creo.- Dijo negando con la cabeza.- ¿Y Lara?
-En la ducha.
-Vale.- Dijo Naiara a punto de irse
-Oye.- Esto alertó a Naiara que se dio la vuelta y la miró.- Irene viene ya hacia aquí.
-Vale, voy a la ducha.

Naiara entró en su habitación, puso toda la ropa en su cama y también los complementos. Quitó su ropa y las tiró a un cesto rosa fucsia que había en una esquina de su habitación, luego se metió en la ducha.
Estaba nerviosa, hoy cumplía sus 19 años. Se sentía mayor ya, muy mayor. La verdad es que había crecido mucho y había aprendido muchas cosas en un año; Sobre todo habría aprendido a seguir amando a distancia a pesar de todo.
Salió de la ducha y colocó su vestido celeste de palabra de honor y corto junto a sus tacones y sus complementos. Se miró al espejo y cogió su maquillaje, se maquilló y luego peinó su pelo. Lista.

-¿Listas?
-Ahora salgo, abre la puerta que llamaron.- Gritó Lara desde su habitación

Naiara caminó hacia la puerta, abrió. Era Daniel.

-Hola feo, ¿Dónde estabas?
-Conso no me deja decirlo.- Dijo riendo
-Que gracia.

Una hora después llegó Irene, luego, se marcharon.
La fiesta se celebraba en casa de Naiara, tenía un patio bastante grande. Llegó a su casa, saludó a las personas que había allí, junto a su madre y su hermana.
Su madre había puesto un escenario, también barbacoas y música.
La gente comenzaba a llegar y a felicitar a Naiara. Ella jamás sabrá que cara poner cuando la felicitan, le ponía muy nerviosa.
Su madre se acercó a ella y le dijo algo en el oído.

-Ahora vengo chicos.

Entró en el salón y cerró la puerta.

-Toma, hija. ¿Te dejo sola?
-Vale, gracias.

Naiara vio como su madre se iba, puso la rosa en la mesa y luego, abrió la carta. Apretó los ojos con fuerza y los abrió de golpe encontrándose con aquellas letras.
Cero días para verte, mi pequeña.
Ya ha llegado el momento que tanto esperaba, quizás tú no lo esperes. Quizás no me
dejes ni que me quede en tu cumpleaños pero bueno, dentro de una hora y
diez minutos entraré en tu patio y te sorprenderé. Tú decides
si acompañarme a una pequeña aventura juntos o echarme de allí.
Nos vemos pequeña.
Quedaba una hora exacta para verle, para ver aquel chico que ha estado leyendo cien días. Había llegado el momento.
Salió fuera y se encontró con una preciosa tarta, todos comenzaron a cantar y Naiara se puso colorada como un tomate. No sabía que cara poner, no sabía que decir, si quedarse callada o cantar también. “¿Cómo vas a cantar, Naiara? No tiene sentido que te cantes a ti misma, estúpida” Al terminar todo el mundo aplaudió y su madre comenzó a repartir tarta. Luego de eso la gente comenzó a darle preciosos regalos, cada uno era especial a su forma.

-Hija.
-Dime.
-Este regalo apareció y no descubro de quien es.

Naiara gritó pero la gente juraba que no eran de ellos. Agarró el regalo y rompió el papel de las princesas. Era un álbum.

-Es un álbum, mamá.
-¡Ábrelo!- Gritó Lara desesperada.

Abrió el álbum rosa y se encontró con fotos de Cristian y ella. No sabía quién habría sido, pero a ella no le hacía gracia. Sus ojos comenzaron aguarse, tenía muchas ganas de llorar. ¿Por qué le habían regalado aquello? Cada hoja que pasaba la rompía un poco más, estaba lleno de recuerdos, amor y momentos únicos e irreemplazables.

-¿Quién ha sido?- Dijo Naiara mirando a todo el mundo.- En serio, ¿Quién ha sido? ¿Por qué habéis hecho esto?
-Yo no.- Dijo varias personas
-¿Ahora nadie? Exijo que me digáis quien mierdas me ha regalado este puto álbum, no me ha hecho ninguna gracia, ¿Entendéis?

Naiara cerró el álbum de golpe y se derrumbó frente a cincuenta personas. No le hacía ni pizca de gracia que le regalasen ese álbum.

-Tranquila...- Susurró Lara.
-¿Quién ha sido?- Dijo Conso firme.- Podéis decirlo, si tenéis el valor de hacerlo; Tengan el valor de decirlo.

La gente solo miraba y repetía que no habían sido ellos, pero Conso no pararía hasta descubrir quien ha sido la persona que ha hecho semejante cosa y que encima, ha hecho llorar a su amiga.  
----
Si has leído el capítulo 8 dale FAV o RT a este TWEET.

¡Besines de colores!


No hay comentarios:

Publicar un comentario