sábado, 16 de noviembre de 2013

Capítulo 6. - Te encontré en New York. {T1}


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Llegué al Hotel. Estaba más cansado que nunca. El cuerpo me pesaba y los párpados también. Me tiré en la cama y suspiré. Mis ojos se iban cerrando hasta que la voz de Bady hizo que se abriesen de golpe.

-Tío.
-¿Qué pasa?
-¿Prefieres quedarte un día más en New York o irnos ya a Canadá?
-Quiero quedarme.
-Tío...
-Hazme caso. ¿Y si consigo cambiar las cosas?
-No podrás. No te quiere.
-Se dejó besar.
-Espera, espera ¿Qué?
-Que se dejó besar.
-¿La besaste?
-Sí.
-¿Estás loco?
-No joder, es que...
-Es que nada, ¿Que coño haces? ¡Tiene novio!
-Su novio me come el nabo.
-Estás loco.

Me dormí y a las cuatro y media de la mañana me desperté. Miré mi móvil y entré en Twitter. Naiara estaba twiteando. Comencé a leer sus tweets.

Diferent. @NaiaraDreams.
Mi cabeza está hecha un lío y no para de pensarte.
Diferent. @NaiaraDreams.
¿Y si eres el indicado?
Diferent. @NaiaraDreams.
Que me beses sin aviso, enamora.

Sonreír al leer esto. Creo que le había gustado. Desperté a Bady, este se llevó unos diez minutos quejándose, luego, me escuchó.

-¿Puedo quedar con Naiara mañana?
-¿Estás loco?
-Por favor...
-Su novio te mata.
-No se enteraría. Déjame.
-No creo que ella quiera.
-Déjame intentarlo.
-Haz lo que quieras pero déjame dormir, buenas noches.
-Vale... Vale.

Entré en su perfil y decidí escribirle un mensaje directo.

-

Después de un rato escribiendo tweets decidí bloquear el móvil y dormir un poco. Cerré los ojos y se me vino a la mente su sonrisa. Que imbécil es, joder. Suspiré. Algo me asustó. Mi móvil comenzó a vibrar, lo cogí, me extrañó muchísimo ya que no solían hablarme. Tenía un mensaje directo. Entré en los mensajes y apareció su nombre. Mi corazón fue a mil por hora. ¿Que coño hacía?

XRIZ. @OfficialXriz.
Quizás te estés preguntando por qué a las cuatro y media de la mañana te estoy enviando un mensaje directo, pero es que necesitaba hacerlo. Quiero que mañana quedemos, me da igual la hora, el lugar, el sitio, sólo quiero verte. Se que lo que te estoy pidiendo es una locura, pero, necesito verte. Necesito que me escuches aunque sea la última vez que lo hagas. Lo que pase mañana no saldrá de ahí, no te preocupes por tu novio. Buenas noches, Leona. Te quiero.

Comencé a temblar. “Te quiero.” ¡Me había dicho “te quiero”! Esto no me podía estar pasando. Tenía hasta ganas de vomitar. Era un odio-amor. Era todo muy raro. ¿Que hago? ¿Que le respondo? ¿Quedo con él?

-

Me temblaba el puto cuerpo. El corazón se me iba a salir por la boca. Tenía ganas de llorar. Joder, contesta ya.
Mi móvil vibró. ¡Por fin!

Diferent. @NaiaraDreams.
Buenas noches, imbécil. Vale, mañana quedaremos pero debe ser tarde. A las doce de la noche en el parque que está al lado de tu Hotel. Duerme bien.

Grité. Grité muy fuerte. Grité tan fuerte que Bady se dio un susto impresionante.

-¿Que pollas haces gritando a estas horas?
-Naiara quedó conmigo, tío.
-¿Estás de coña?
-Que no, en serio. ¿Que me pongo?
-Yo que sé, ¿Puedes callarte?
-Vale, vale. Gracias por tu ayuda.- Dijo con ironía.

Después de ese momento de celebración decidí dormir.

-

Un nuevo día. Abrí la persiana y la ventana para que así entrase aire y luz. Recogí la habitación, me duché y bajé abajo.

-Buenos días, hija.
-Hola mamá.
-Sábado, es Sábado.- Gritaba Amada bajando por las escaleras a toda prisa.
-¿Y qué pasa si es Sábado?- Pregunté.
-Que no hay colegio, tonta.- Rió mi hermana.
-Ah. Cierto.

Desayunamos hablando del concierto de ayer; Amada contaba lo bien que se lo había pasado. Después de esto quedé con Carlos para almorzar, debía decirle todo.

-Hola amor.- Dijo besándome.
-Buenas, cariño. ¿Dónde comemos?
-En McDonald.
-Siempre me llevas al mismo sito.- Protesté.
-¿Qué mas quieres?

Carlos era guapo, era un buen chico y realmente nuestra relación era perfecta. Era. Pasado. Semanas atrás la relación se está quemando, no porque él no me quiera sino porque me aburre muchísimo. Siempre hacemos las mismas cosas y eso, me cansa.

Comimos en McDonald y dimos una vuelta. Fuimos al parque, a tomar un helado, a la bolera pero sin jugar solo mirar. Fue una tarde bastante fea y quería que acabase. Miré el reloj, eran las nueve de la noche. Debería terminar con Carlos, pero, no estaba segura. Me despedí de él sin decirle nada sobre el tema. Llegué a casa, cené algo rápido y fui a la ducha.

Después de la ducha rápida salí del baño y miré el ropero durante unos minutos, luego decidí llamar a mi madre.

-Mamá.- Grité.
-Dime.- Dijo entrando.
-¿que me pongo?
-Vas a un parque.
-¿Que me pongo?- Volví a preguntar.
-Unos shorts y un jersey.
-¡Hecho!

Me puse unos shorts, una camiseta con un jersey fino, unas Vans y por último una gorra plana. ¡Lista!. Me maquillé, me eché mi mejor perfume y me peiné.
Bajé las escaleras saltando el último escalón haciendo que casi se me cayese la gorra plana. Me la puse bien y me asomé al salón donde se encontraba mi madre viendo la televisión.

-Me voy.
-¡Cuidado!
-Sí, mamá.- Dije desapareciendo del salón.

Caminé hasta el parque, tatareaba una canción de Justin Bieber. Estaba nerviosa. Muy nerviosa. Llegué a aquel parque y me senté en un banco. Guardé mis auriculares y comencé a mirar para todos los sitios. ¿Y si era una broma de mal gusto? ¿Y si no viene? ¿Y si..?

-Hola.- Dijo una voz detrás de mí.

Me levanté y lo miré fijamente. Sonreí. Llevaba la camiseta de comida y eso me trajo muy buenos recuerdos. Unos vaqueros y unas VANS en negras.

-¿No me hablas?
-Sí, sí. Hola.- Dije sonriendo.
-¿Estás bien?
-Sí. ¿Y tú?
-Yo no.
-¿No? ¿Por qué?

Este se puso delante de mí, me miró fijamente y comenzó a ser sincero.

-Porque te estoy queriendo más de la cuenta. Porque esto jamás me había pasado, es triste porque tú no me crees, no te fías de mí, pero yo te quiero. Te quiero muchísimo. Y lo digo en serio, joder. Que yo no quiero besar a otra tía que no seas tú. Ni abrazar a otra que no seas tú ¿Entiendes?
-A mí también me pasa cosas raras. Yo, creo, que ese odio consumió el “te amo” que sentía. Y creo, que cuando te vi volvió a nacer, pero con el simple te quiero.
-¿Consumir? ¿Te amo? ¿Qué?
-Yo te amaba. Me enamoré de ti, Cristian. Me enamoré de una persona que no sabía quien era yo, ¿entiendes? Fue tan duro...Comenzaron los chismes y yo siempre te defendía, hasta, que un día, descubrí que era cierto. Y decidí odiarte, decidí sentir asco por ti. Y, poco a poco dejé de amarte.
-¿Por qué no llegué antes?
-Yo que sé.
-Ahora tienes novio.
-Bah.- Dije sentándome.
-¿Que pasa?
-Que me aburre, joder.- Dije estresada.
-Ai pero no te estreses.
-Es que siempre es lo mismo. Me lleva al McDonald y luego a casa. O McDonald y parque. O McDonald y ver como unos tíos juegan a los bolos. O todo junto. Lo peor de todo es que no le he dicho que me besaste, ni que te quiero, ni que quiero dejarle.
-Espera, espera. ¿Que me quieres?
-Joder...
-No, repítelo.
-Déjalo.- Dije levantándome.
-Repítelo.
-¿Para qué?
-Porque quiero escucharlo.- Dijo poniéndose frente a mí.
-Te quiero. Y lo digo en serio. Estoy harta ya, harta de esconderme en putos sentimientos falsos, de engañarme a mí misma. Estoy harta de todo, joder. Yo quiero ser feliz y compartir mi vida con alguien. Solo comparto mi vida con mi hermana y mi madre.
-¿Y tus amigas?
-No tengo.
-Bueno, pero como dije antes novio sí.
-Pero no me hace del todo feliz, ¿Entiendes? Gracias a tu beso he entendido muchas cosas. Necesito velocidad, locura, hacer cosas que ni yo misma pensaría que hiciese. Quiero algo diferente y tú lo eres.
-Ven aquí.- Dijo mientras me atraía hacia él y se acercaba.- ¿Te apuntas a besarme teniendo novio?
-Vamos a hacer una locura, ¿no?- Susurré en sus labios.

Borró la poca distancia que había entre nosotros. Fue un beso lento y bonito. Miles de mariposas comenzaron a revolotear por mi estómago produciendo más nerviosas en mí. El corazón me iba a mil. Sentía que jamás había besado a un chico y que él era el primero de todos.
No entiendo por qué me ha comenzado a suceder esto, solo se que está pasando. Que el chulo, el famoso y el egocéntrico XRIZ me está besando a mí y yo me estoy muriendo por dentro. Me estoy derritiendo. Y estoy sintiendo aquello que sentí ayer cuando lo hizo por sorpresa.

Y de repente me vuelve a pasar, vuelvo a caer en las redes del amor y mi corazón vuelve a decirle a mi cerebro “Para de pensar por un momento, no tienes la razón querido cerebro. En este juego sólo mando yo.”

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