lunes, 4 de noviembre de 2013

Capítulo 1. - Te encontré en New York. {T1}


------

A todo gas por las calles de Portugal, con el pelo hacia atrás a pesar del bote de gomina que me eché y con los puños fuertes dándole más y más caña. Frené en seco ya que algo comenzó a “temblar” en mi bolsillo.

-¿Sí?
-Son las cinco y media de la mañana, ¿De que vas?
-Es temprano, tío.
-¿Temprano? Mira, no me vaciles.
-Joder. Una vuelta más.
-Ni vueltas, ni pollas. Te quiero ver en el hotel en cinco minutos, ¿Entendido?
-¿Que más te da?
-Primero, mañana tenemos que madrugar para coger el vuelo a Londres. Segundo, no puedes ir por ahí tan tranquilo sin nadie que te proteja. ¿Cuando te vas a dar cuenta de eso?
-Voy en moto, ¿Quién va a pillarme?
-Hay gente hija de puta y también fans que darían su vida por tocarte, ¿Entiendes?
¡VUELVE YA!

Y después de aquel grito, me colgó. Maldije en voz baja. A veces quería ser libre. Andar por las calles sin que nadie me persiguiese. Montar en tren y no oír aquellos insultos de jóvenes muertos de envidia. Poder dar un paseo en moto, a todo gas, dejando las ruedas quemadas. A veces, quería dejarlo todo. Coloqué el móvil en mi bolsillo y fui dirección al Hotel, mi mánager estaba allí esperándome.

-¡Ei tío!- Dije entrando por las puertas de la habitación 211.
-¿Ei tío? ¿Ei tío?- Repitió.
-Sí, “ei tío”.
-¿Que coño haces?
-¿Yo? Nada. ¿Por?
-¿Nada?
-Nada.
-No puedes salir a las doce de la noche a escondidas, con la puta moto y a todo gas.
-¿Que mas te da?
-Soy quien te cuida, quien te vigila y quien esta contigo. Creo que me da, eh.
-Quiero ser libre.
-Pero no lo eres.
-Porque tú no me dejas.
-¿Perdona? Mira, si quieres sal a la calle. Sal de fiesta. Emborráchate. Ve a todo gas con la puta moto. Luego, cuando salgas en la prensa, en revistas adolescentes y en la televisión hablando mierdas de ti, no vengas a buscarme.
-Vale, tranquilo.
-¿Tranquilo? Que fácil es decirlo, ¿no?
-No te enfades, joder.
-Sí, si me enfado.
-Perdón.
-Dúchate ya.
-Tengo sueño.
-A las siete sale el vuelo y son las seis. ¡Corre!

–



Algo cansado llegué al aeropuerto, muchas chicas se acercaron hacía mí y con pesadez les firmé. Al fin y al cabo estaba aquí por ellas. Entré en el avión, me puse mis auriculares blancos y canté en voz baja. Después de casi tres horas de vuelo, por fin, llegué a mi destino. Volví a firmar, pero esta vez un poco más feliz, ya que había dormido durante el vuelvo. Pedimos taxi y fuimos dirección a nuestro futuro hotel.

-Joder, pedazo de Hotel.
-Esta guay, eh.
-Es la hostia.- Dije sorprendido.

Entramos en la habitación, que por cierto era una habitación gigante, con unas vistas impresionantes.

-Voy a la ducha, tío.
-Vale.

Mientras el mánager se duchaba, yo, miraba por el balcón. Comencé a fijarme en las hermosas vistas, hasta que mi vista dio con una chica. Estaba bastante buena.

-Tío.- Grité.
-¿Qué?
-¿Vas a salir al final?
-Sí tengo que hacer los papeleos.
-Va.
-Confío en que no te vayas del maldito hotel.- Dijo saliendo del cuarto de baño.
-Confía en mi.- Dije con sonrisa de pillín.

Media hora después, mi mánager, salió de allí. Bajé las escaleras rápidamente en busca de la chica de antes, y allí estaba. Su pelo era moreno y largo, vestía con un vestido rosa fósforo y unos tacones del mismo color.

-Buenos días, muñeca.- Susurré.
-Hola.- Me dijo ella tan encantadora.
-¿Sola?
-Sí. Es triste, pero sí, estoy sola.
-Pues ya tienes compañía.- Dije guiñándole un ojo.
-¿Eres el chico este famoso?
-Supongo que sí.- Reí.
-Encantada, soy Aitana.
-Encantado, bebé.

Una hora después aquella chica de pelo moreno estaba desnuda en mi cama, y yo, encima de ella. Como siempre, lo conseguí.

–

Aitana se fue de la habitación, yo estaba dándome una ducha de agua fría. Aquella linda nena me había vuelto loco. Quería repetir.

–


“Y con todos vosotros, EQUIS ERRE I ZETA” dijo el presentador de aquel concierto. Todos gritaron mi nombre y yo salí cantando una canción que hacía bailar hasta a una Hormiga. Tres canciones, me despedí, salté como final, y me fui de allí.

-Ei gatita.- Le susurré a Aitana.
-¿Como entraste?
-¿Quien sabe?

Esta me besó los labios.

-Te echaba de menos.
-Yo también.- Dije subiéndome encima de ella.
-¿Quieres jugar?
-Juguemos.

–

Me desperté y miré el reloj que había a mi lado. ¡Las doce!

-Mierda.- Dije en susurro.
-¿Te vas?
-Sí.
-¿Tan pronto?
-Tengo que viajar.
-¿Me vendrás a visitar?- Reí ante esto.- ¿Por qué ríes?
-¿Que piensas de esto?
-Estamos juntos...¿no?- Volví a reír.
-No chica, no. ¿Dónde se ha visto a XRIZ enamorado? ¿Eh? ¿Con novia? ¿Dónde?
-Pero...
-Bueno, me la hiciste pasar muy bien. Adiós muñeca.

Y salí de aquella habitación rumbo a la mía.

-¿Con quién?- Dijo mi mánager nada más entrar por la puerta.
-Habitación 415.
-¿Cuando coño dejarás de hacer eso, tío?
-¿Que quieres que sea como tú? ¿El que se enamora? ¿El que las trata como princesas?
-Sabes que jode que hagas eso, Cristian. Ten cuidado, porque algún día te joderán.
-Yo siempre juego, está controlado.
-Algún día caerás en tu propio juego.- Dijo mi mánager.
-¿Que mierdas estás diciendo, Bady?
-Que algún día te enamorarás, y caerás en tu propio juego, y te joderás y a ver quien se ríe de quien.
-Yo he nacido para ser triunfador. Para la marcha. La fiesta. Los conciertos. Las tías.- Dije mientras iba a la ducha.

–

Cinco de la mañana. Miraba por la ventada del avión más dormido que nunca. Adiós Londres, hola New York. Era preciosa. Desde arriba se veía unas vistas increíbles. Estaba alucinando.



Me quité el cinturón, me estiré y me bajé de aquel avión.

-Esta ciudad es la polla.
-Esta guay.

Llegamos al Hotel y dejamos las maletas.

-Tú, ten cuidado con lo que haces. En una hora nos vemos en el comedor. Adiós.
-Adiós.- Dije riendo.

Me cambié y salí a la calle. Hacía frío, la verdad. Todos iban tapados, y yo el primero. “Por seguridad” como dice Bady. Encontré un sitio bastante curioso, así que entré. 50 plantas tenía, las subí y la bonita ciudad de New York se veía desde allí. A mi lado se colocó una chica. Llevaba gafas negras, jersey negro y una trenza larga. Estaba bastante buena, pero no quería hablarle. No sé por qué, pero esta vez fue diferente. Observé como miraba la ciudad de New York desde allí. Comenzó a sonar una melodía, y de su bolsillo sacó un móvil de última generación.

-¿Sí? ¿Cómo? No voy a ir a ese maldito concierto, ¿Qué? No es mi problema mamá. Pues le dices a tu jefa que lo hagáis otro día. Que no joder. Mamá, no voy a ir a ver al niñato ese. ¡JODER!

Enfadada colgó y volvió a guardar el móvil en su bolsillo. Se dio la vuelta y salió de allí. Reí ante esto. Después de aquella vuelta, volví al Hotel. Al comedor, como quedé hora antes.

-Hey.- Saludé.
-Buenas. ¿Quién?
-Nadie.- Ante mi respuesta rió.- Vi a una chica, estaba buena pero no le hablé.
-Uh, que raro.
-¿Verdad?- Reí.

Pedimos de todo un poco, increíble la hambre que teníamos. Parecía que llevábamos dos años sin comer, ¡por lo menos!

-Dios, estoy lleno.
-A descansar, y a prepararse.
-Venga, vamos.- Dije levantándome.

Dormí unas dos horas, después, me duché. Me vestí, me peiné y rumbo al concierto.

-Hay M&G.
-¿Sí?
-Esta mañana se sortearon, sólo hay una ganadora.
-A ver si es guapa.
-Con fans si que no.
-Broma, broma.
-Mas te vale.
------
Si has leído este capítulo dale retwit a este  tweet.

5 comentarios:

  1. SÍGUELA!
    NO QUERÍA DEJAR DE LEER, ME QUEDÉ CON LAS GANAS DE SEGUIR LEYENDO EN SERIO :')
    ilysm.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oh. Ya está subido el segundo capítulo, espero que la disfrutéis!! :D

      Eliminar
  2. OIS ME VA A ENCANTAR ESTA NOVELA EH, DIOS QUE AJWJSISJDND.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya está subido el capítulo dos, jijij espero que todos la disfrutéeeis! :DD

      Eliminar
  3. la encontré por casualidad, es de hace tiempo,la continuare :)

    ResponderEliminar